La modernidad y la globalización del mundo también ha alcanzado a la Navegación marítima; las tendencias actuales se orientan hacia la automatización esta actividad através de la integración de las nuevas tecnologías para facilitar el trabajo de los navegantes, lo que implica un cambio en el modelo pedagógico utilizado hasta hace poco, enfocándonos principalmente en la enseñanza del uso y manejo de los diferentes aparatos electrónicos de ayuda a la navegación, la simulación de situaciones y las prácticas reales a bordo de embarcaciones; claro, sin dejar de lado el método de enseñanza tradicional, pues debemos considerar que los aparatos electrónicos de ayuda a la navegación, son precisamente una ayuda para el navegante y que en cualquier instante pueden fallar, además que para su funcionamiento requieren energía eléctrica; por lo que considero necesario y de vital importancia, saber navegar prescindiendo de la ayuda de los adelantos tecnológicos, utilizando en su lugar los puntos relevantes de la costa o los astros para encontrar la posición del buque en cualquier momento.
Através de la investigación realizada encontré que no es indispensable tener una embarcación dotada con todos los equipos electrónicos necesarios para enseñar Navegación, ya que existen algunos simuladores como el EasyNav 2006, y el Chart Navigator, que nos permiten simular las diferentes maniobras y situaciones a las que nos podemos enfrentar durante la navegación a bordo de una embarcación y que a decir verdad son muy económicos y sólo necesitan de un equipo de cómputo para poder usarlos; sólo es cuestión de gestionar la adquisición de éstos equipos para favorecer el aprendizaje de mis estudiantes.
De lo anterior puedo concluir que la enseñanza de la navegación electrónica parte de la enseñanza de la navegación tradicional, por lo que a pesar de los adelantos de la tecnología y con el fin de salvaguardar la vida de la tripulación, la integridad de la embarcación y las mercancías que se transporten, su enseñanza nunca debe ser descartada.
Me despido agradeciéndoles su atención y les envío un cordial saludo.
Ma. del Rosario Mendoza Sauceda.